RESPETO POR LA DIFERENCIA
La identidad no se daría sin la diversidad y la diferencia. Ser igual a uno mismo es distinguirse de otros y para poder distinguirnos de otros, estos deben ser distintos, ya sea en la forma de pensar, de actuar, de expresar sus ideas, etc. Es ahí en donde debemos entender la diferencia como el factor que determina la cultura. Así nos lo muestra Clifford Geertz, antropólogo estadounidense; él, habla de que son muchas culturas, que no hay una sola, y que por tanto, una sola forma de ver el mundo, una sola forma de pensar, no puede satisfacer a todas las personas ni todas las necesidades; porque partiendo de la diferencia, las necesidades lógicamente serían distintas y todas no podrían suplirse.
Para crear identidad, es necesario vivir en sociedad, conocer al otro, darnos cuenta que nos gusta y que no, establecer con qué nos sentimos identificados, y así determinaremos el modelo a seguir para crearla. Los demás son los que le darán la aprobación a la identidad que creemos tener, con sus diferencias. A través del otro es que puedo saber que soy único con lo que hago, que no soy igual a él, que soy autónomo. En el momento en que estamos con otros y compartimos con ellos, debemos tener en cuenta que tenemos distintas formas de pensar y, pues, es así, que aunque no compartamos sus ideas y no estemos de acuerdo con sus opiniones, ya sea que se den en el ámbito político, social o religioso, debemos respetarlas. Porque es de la diferencia con el otro, por lo que yo me hago único.
Partiendo de este concepto de ‘’único’’ podríamos tomar a la iglesia como la primera partidaria del respeto por las diferencias a partir de lo que esta expresa. La iglesia sostiene que cada ser humano al ser único e irrepetible; eso, nos convierte en ‘’iguales’’. Pero aquí mismo habríamos encontrado una contradicción, por lo que para poder ser únicos e irrepetibles tendríamos que marcar la diferencia con otros seres humanos y no ser igual a ellos. Es por eso que se plantea que todos ‘’Somos iguales’’, pero es partiendo más que de las diferencias, de un concepto religioso que dicta que somos iguales, pero ante Dios. Quise citar este ejemplo para explicar que si ante los ojos de Dios somos iguales, ese ser igual para la iglesia parte también del respeto por las diferencias que tenemos con otros individuos. Obviamente que de todos modos sea religiosa la idea o no, expresa que ‘’para poder ser únicos debemos establecer las diferencias que se presentan entre ‘’aquellos y yo’’. ‘’Todos somos diferentes, por eso, cada persona es única’’
Ya hablamos del concepto religioso de la diferencia y la igualdad. Ahora miraremos estos dos conceptos desde la ciencia.
Biológicamente todos somos iguales, puesto que tenemos el mismo proceso evolutivo; tenemos que haber pasado por las mismas etapas de evolución, australopithecus, homo habilis, homo erectus hasta llegar al homo sapiens (hombre que piensa); - que es lo que nos hace ser lo que hoy en día somos; seres racionales, con capacidad para pensar y discernir. Pero así como somos iguales en cuanto a las condiciones biológicas, también a partir de esas condiciones cada uno de nosotros desarrolla distintas capacidades y distintas inteligencias, ya sea en inteligencia lingüística, inteligencia musical, inteligencia lógica etc. Lo cual nos hace desarrollarnos en campos diferentes y de ahí surge el pensar disímil a otras personas que han tenido experiencias de vida distintas y argumentan y defienden sus ideas desde la postura de lo que ha vivenciado.
Volviendo de nuevo al concepto de Geertz, este descarta la concepción estratigráfica, que consiste en que los elementos biológicos, psicológicos, sociales y culturales no definen completamente al hombre; sino que Geertz, ve estos aspectos como elementos simbólicos que intervienen solo en la conducta. El afirma que lo que verdaderamente define el concepto de cultura es el respeto por la diferencia.
Ninguna persona tiene derecho de excluir a otra por el simple hecho de que piensen distinto y de que no tengan las mismas ideologías ni condición y preferencial sexual. Pero en cambio, todos si tenemos el deber de aceptar a las personas tal y como son, de comprender el verdadero sentido de la cultura, una cultura que respeta las diferencias, una cultura que se basa en la sana convivencia, una cultura donde prime el respeto. Lo mas importante y rescatable del pensamiento de Clifford Geertz es que podamos tomar las diferencias del otro, no como una barrera, sino como algo que nos va a beneficiar, en la medida en que podemos reconocer quienes somos, e identificamos los rasgos propios que nos caracterizan ante los demás y así podemos establecer nuestra propia identidad.
HOMOFOBIA Vs. HOMOSEXUALIDAD